Trasladarnos de un sitio a otro en la isla de Tenerife se ha vuelto casi misión imposible, sobre todo para aquellos que nos movemos de norte o sur, hacia la zona metropolitana. En muchos casos obligados por trabajo, revisiones médicas, estudios… ¿Y tú, sufres las colas en Tenerife?

Cuando escuchamos hablar de nuestra isla fuera de nuestras fronteras, normalmente nos llegan frases como: “allí hace un tiempo estupendo todo el año”, “las playas son maravillosas”, “sus montes y el Teide son majestuosos”… pero como ocurre casi siempre, no es oro todo lo que reluce. Vamos a darte algunos datos interesantes que a nosotros nos han hecho reflexionar. ¿Sabías que Tenerife tiene una población residente de 894.636 personas y 776.000 vehículos? Sí, has leído bien, casi tantos coches como personas. Por cada 10 tinerfeños hay 8 vehículos, una autentica barbaridad teniendo en cuenta el espacio tan reducido en el que éstos deben convivir día a día. Otra curiosidad, si pusiéramos estos coches en línea recta llegarían hasta Nueva York. ¿Y si el archipiélago canario fuera un estado?, pues ocuparía el 6º puesto en el ranking de estados con más vehículos por cada mil habitantes del planeta, y por islas, la nuestra es la que más coches tiene.

En el año 2017, coincidiendo con la salida de la crisis, se confirmó un crecimiento en el número de coches en todo el mundo, concretamente 1.200 millones de vehículos en circulación. Si nos centramos en la Unión Europea, y según datos de Eurostat, el número de coches por cada 1.000 habitantes de Reino Unido asciende a 469, en Francia 479, en Italia 625 y en Tenerife nada más y nada menos que 773.

La fuerte crisis a la que nos tuvimos que enfrentar durante diez años hizo que los recursos disminuyeran a favor de las políticas sociales, lo que derivó en una casi nula inversión en las infraestructuras. A esto se une también la falta de previsión en cuanto al crecimiento poblacional y turístico, además del aumento del tráfico una vez que se fue recuperando la economía. No podemos obviar que el turismo nos ha venido y nos viene muy bien a todos, nuestra economía se mantiene gracias a ello, pero no podemos olvidar que recibimos 6 millones de visitantes que se desplazan por nuestras carreteras, con 40.000 vehículos de alquiler. Podemos decir que el tema del transporte público es una deuda pendiente, ya que debemos reconocer que en general lo usamos bastante poco, y no pierdas de vista este dato: una guagua con 75 personas equivale a ¡60 coches!

Llegados a este punto, queremos hacerte un breve resumen de las competencias que tienen cada una de las diferentes administraciones en materia de carreteras, por aquello de que nos encanta echar la culpa a los políticos. En Tenerife, son los ayuntamientos los encargados del mantenimiento de las vías municipales, y además, aquellos municipios de más de 50.000 habitantes están obligados a recoger  el transporte público entre sus competencias directas. Actualmente son tres los que superan dicha cifra y son: Santa Cruz, La Laguna y Arona (éste último incumple la norma). En el caso de El Cabildo, debe llevar a cabo el mantenimiento de carreteras insulares y autopistas. La redacción y ejecución de los proyectos de las autopistas es cosa del Gobierno de Canarias, y el Gobierno de España tiene que facilitar la financiación y además es el responsable de la Dirección General de Tráfico.

Suele ser también muy común que dejemos que se echen la culpa entre ellos, y es que… Los Ayuntamientos reclaman al Cabildo soluciones para sus vecinos, pero por ejemplo el Cabildo solicita al Gobierno de Canarias la creación de un carril BUS-VAO para la TF5, el Gobierno de Canarias no cumple con su compromiso de redactar el proyecto para el mismo, y el Gobierno de España da largas a la financiación. Y mientras tanto, ¡el lunes volveremos a sufrir las colas!

En los últimos tiempos hemos leído y escuchado las propuestas que nos ofrecen algunos expertos e instituciones públicas. Trataremos de explicarte ahora algunas de ellas:

– Ya hablamos antes del tan nombrado carril BUS-VAO, que no es más que un carril para vehículos de alta ocupación, es decir, un carril en el que únicamente puedan circular aquellos vehículos con varios ocupantes (cantidad a determinar), además de guaguas.

–  Otra de las propuestas es el Cierre del Anillo Insular. Hablamos de una nueva carretera, de 11,3 kilómetros de longitud aproximadamente y que permitirá mejorar la conectividad entre la zona norte y sur, y que entienden reducirá el nivel de congestión que sufre actualmente la TF-5 (autopista del Norte) y mejorará la circulación en general. En definitiva, podríamos decir por fin aquello de… “vamos a dar la vuelta a la isla”.

Tercer carril para la TF1 y TF5, a fin de incrementar la capacidad de estas autopistas y mejorar la fluidez del tráfico en horas punta.

Parkings disuasorios, medida que consiste en la creación de diferentes zonas de aparcamiento en las afueras de la ciudad, donde podamos aparcar nuestros vehículos privados para así poder acceder al centro en transporte público.

– También se ha hablado mucho de las universidades y hospitales, infraestructuras que generan gran cantidad de tráfico. En este sentido, se ha propuesto realizar una mayor inversión en los centros médicos de la zona norte y sur, minimizando así los desplazamientos salvo en circunstancias de necesidad; mientras que en el caso de la universidad la idea es discriminar los accesos a los diferentes estacionamientos universitarios, priorizando su uso a aquellos vehículos que vienen de larga distancia y con más de un ocupante.

Peaje urbano (cobrar por entrar a la ciudad con vehículo privado). Un sistema que ya ha sido implantado en ciudades como Londres, que ha conseguido disminuir notablemente los atascos y la contaminación. Debemos tener en cuenta que las ciudades no crecen, pero sí lo hacen las poblaciones y los coches.

– Transporte público más barato y con más frecuencias. Dejar nuestro vehículo de lado no es difícil, pero si el transporte público se adapta a nuestras necesidades nos resultará un poco más fácil. Necesitaríamos más vehículos que minimicen la espera, líneas más directas, abaratamiento del billete y mayor cobertura horaria.

– Tren del Norte y Tren del Sur. Como todas las propuestas cuenta con defensores y detractores, aunque su mayor enemigo es el alto coste que supondría llevar a cabo este proyecto.

Lo que tenemos muy claro es que llevar a cabo todas esas medidas no está en nuestra mano, pero lo que nos planteamos es… ¿podemos nosotros hacer algo? Creemos que sí, que también podemos poner nuestro granito de arena haciendo uso del coche compartido, utilizando un poco más el transporte público, usar vehículos no contaminantes (bicicletas, patinetas…)  en la medida de lo posible, y por supuesto caminar un poquito que dicen viene muy bien a cuerpo y mente.

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¡Hasta pronto!

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